Rotura de Menisco

La rotura de menisco está causada generalmente por una torsión o flexión forzada de la rodilla. Normalmente está relacionada con un movimiento brusco y forzado. Es una lesión muy común entre deportistas, sobre todo en fútbol, baloncesto, tenis y esquí. En las personas adultas, los procesos degenerativos de la rodilla pueden ocasionar desgarros y roturas en los meniscos.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

  • Radiografías. Debido a que un menisco roto o desgarrado está hecho de cartílago, no aparece en las radiografías. Pero las radiografías pueden ayudar a descartar otros problemas en la rodilla que causan síntomas similares.
  • Resonancia magnética (RM). Este estudio utiliza ondas de radio y un potente campo magnético para producir imágenes detalladas de los tejidos duros y blandos dentro de la rodilla. Es el mejor estudio por imágenes para detectar una rotura de menisco.

Artroscopia

En algunos casos, tu médico podría utilizar un instrumento conocido como artroscopio para examinar el interior de la rodilla. El artroscopio se inserta a través de una pequeña incisión cerca de la rodilla.

El dispositivo contiene una cámara muy pequeña y liviana, que transmite una imagen ampliada del interior de la rodilla a un monitor. Si es necesario, es posible insertar instrumentos quirúrgicos a través del artroscopio o a través de incisiones adicionales en la rodilla para recortar la porción afectada del menisco o para reparar la rotura o el desgarro.

Tratamiento

Tratamiento inicial

El tratamiento de una rotura de menisco con frecuencia comienza con un enfoque conservador, según el tipo, el tamaño y la ubicación de la lesión.

Las roturas o los desgarros asociados con la artritis por lo general mejoran con el tiempo, con el tratamiento de la artritis, de modo que no suele recomendarse la cirugía. Muchos otros tipos de roturas que no están relacionadas con un bloqueo que impide el movimiento de la rodilla se vuelven menos dolorosas con el tiempo, así que tampoco requieren cirugía.

El médico puede recomendarte lo siguiente:

  • Descanso. Evita las actividades que puedan agravar el dolor de rodilla, en especial cualquier actividad en la que pivotes sobre la rodilla, la gires o la tuerzas. Si el dolor es intenso, utilizar muletas puede reducir la presión sobre la rodilla y promover la cicatrización.
  • Hielo. El hielo puede disminuir el dolor de rodilla y la hinchazón. Utiliza una compresa de hielo, una bolsa de vegetales congelados o una toalla llena de cubitos de hielo durante unos 15 minutos por vez y mantén la rodilla elevada. Haz esto cada 4 a 6 horas durante 1 o 2 días al principio y luego repítelo cada vez que lo necesites.
  • Medicamentos. Los analgésicos (calmantes para el dolor) de venta libre también pueden ayudar a aliviar el dolor de rodilla.

Terapia

La fisioterapia puede ayudarte a fortalecer los músculos que rodean la rodilla y también la musculatura de las piernas para ayudar a estabilizar y sostener la articulación de la rodilla.

Cirugía

Si la rodilla te sigue doliendo a pesar de la fisioterapia para rehabilitarla, o si se te traba, el médico podría recomendarte una cirugía. En ocasiones es posible reparar una rotura de menisco, en especial en niños y adultos jóvenes.

Si la rotura o el desgarro no pueden repararse, la parte afectada del menisco podría recortarse con cirugía, posiblemente mediante pequeñas incisiones que se hacen con el artroscopio. Después de la cirugía, necesitarás hacer ciertos ejercicios para optimizar la fuerza y la estabilidad de la rodilla.

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